Dr. Norman´s
Derechos Reservados
2014
En el principio, Dios dijo: “Yo les doy de la tierra todas las plantas que
producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla; todo esto les
servirá de alimento.” Luego, al ser expulsados del jardín del Edén, se les
ordenó a nuestros primeros padres a comer hierbas del campo. Ya no podían
comer del árbol de la vida.  Ahora tendrían que buscar los elementos que
preservarían su vida limitada en las hierbas y plantas medicinales. Es un
acto de gracia y providencia Divina el que podamos tener acceso aunque sea
limitadamente a fito-químicos que nos ayudan en el proceso de
mantenimiento de la vida. Cuando combinamos estos beneficios a los de una
alimentación sana y a los otros beneficios del resto de los remedios de la
naturaleza, podemos vivir una mejor calidad de vida y obtenemos la
bendición del Creador.  Los estudios científicos descubren continuamente,
propiedades en las plantas que utilizadas dentro del contexto correcto
podrían servir para la sanación de todas las enfermedades. Los laboratorios
farmacéuticos se han dedicado a separar los químicos orgánicos e
inorgánicos de las plantas y las hierbas, para sintetizar fármacos con efectos
colaterales que anulan la intención original para la cual se diseñaron.  Todo
el que quiera vivir sin estos efectos colaterales nocivos tendrá que escoger el
tipo de medicina que utiliza, pero más importante tiene la opción de
prevenir para no tener que incurrir en intervenciones innecesarias que
puedan afectar el funcionamiento del cuerpo y la mente.