Dr. Norman´s
Derechos Reservados
2014
Desde el principio el Creador instituyó el descanso. “Y el séptimo día descansó
de toda su obra creadora.”  Junto con el descanso reparador de cada noche,
donde las células, tejidos y órganos se reponen para el próximo día, también es
necesario el descanso semanal después de seis días de actividad física. Así lo
dispone el mandato divino; “Seis días trabajaras y harás todas tus labores y el
séptimo día será de reposo.” La actividad física que incluye el trabajo y el
ejercicio adecuado, nos hacen productivos y nos fortalecen físicamente. Nunca
debe el ejercicio o el trabajo llevarse a los excesos de deteriorar el cuerpo.  El
desgaste físico a causa del ejercicio extenuante, puede ser tan perjudicial como
cualquier otro mal hábito de estilo de vida.  Cuando hablamos de descanso,
tambien hay que considerar el descanso del sistema digestivo.  Se debe
establecer un horario de comidas que permita la recuperación de la energía
digestiva y se le dé el tiempo necesario al cuerpo para llevar sus actividades
digestivas, metabólicas y de eliminación apropiadas.  El descanso y la
recreación sana son igualmente importantes. Durante el descanso físico le
damos la oportunidad al organismo de restaurar su energía física y mental. Es
la manera de actualizar el sistema. Durante el reposo de la actividad física y
cotidiana, nos recreamos agradeciendo y enumerando las bendiciones del
Creador .  Nos restauramos espiritualmente cuando nos apartamos del estrés
cotidiano, estudiamos sus enseñanzas escritas y su amor expresado en la
naturaleza.